Daria Helck
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Vida y perspectivas · 16 de octubre de 2026

Antes pensaba que el coaching era una tontería.

Si te soy sincera, durante mucho tiempo todo eso me pareció una tontería. El coaching, el desarrollo personal, los libros con ejercicios para rellenar. Soy empresaria. Pensaba que lo que hay que saber se aprende haciendo, y que lo demás eran sentimentalismos para gente con demasiado tiempo libre.

Hasta que un día me di cuenta de cuántas cosas estoy aprendiendo ahora, de adulta. Cosas que nadie me enseñó de niña. Por qué, cuando hay presión, lo primero que quiero es hacerlo todo yo. Dónde están mis límites antes de cruzarlos, y no después. Cómo reacciono cuando la cosa se pone difícil.

Eso no se aprende de pasada. He invertido tiempo y dinero en entenderlo, y lo volvería a hacer. Hoy incluso encargo cuadernos de trabajo hechos completamente a mi medida. Nada de guías generales, sino preguntas que van directas al punto donde me atasco.

Aun así, no me creo todo lo que suena convincente. Un modelo no tiene que estar demostrado para plantear una buena pregunta. Pero distingo entre una interpretación útil y un hecho. La inspiración es valiosa. Pensar por una misma sigue siendo obligatorio.

Y entonces llegó la pregunta que ya no me dejó en paz: ¿por qué se empieza con esto a los cuarenta?

Porque todo esto empieza pronto. Los niños que piensan mucho y sienten mucho notan perfectamente que dentro de ellos pasan cosas. Lo que ocurre es que muchas veces aún no tienen palabras para ello. Precisamente por eso existe ELSEWISE, nuestra línea de libros sobre pensamientos y emociones para niños y adolescentes.

El primer libro se llama «Klar im Kopf, laut im Gefühl», que viene a ser «la cabeza clara, las emociones a todo volumen». Es un cuaderno de trabajo para niños de 10 a 14 años, para cinco semanas, con cinco preguntas: ¿Quién soy? ¿Cómo me siento? ¿Qué necesito? ¿Quién me ayuda? ¿De qué soy capaz? Dentro hay páginas como «¿Qué hay debajo de mi rabia?», «Por qué a veces exploto por la noche» o «Decir que no, con sinceridad y claridad». Y ejercicios que padres e hijos hacen juntos. En la primera página pone: No eres demasiado. Eres suficiente.

Además está el diario de emociones KOPF VOLL, algo así como «la cabeza llena». Para los días en los que no sabes por dónde empezar. Coges la página que te va bien en ese momento, y si una pregunta no te dice nada, «Ni idea» también es una respuesta.

Mucho de lo que hoy aprendo pagando bastante dinero en sesiones de coaching me habría venido de maravilla con doce años. Con ELSEWISE quiero que los más jóvenes lo tengan antes. Sin sermones. Y sin tener que esperar a cumplir los cuarenta.

Más información en elsewise.online.

Daria Helck